Estamos seguros que cada vez que tratas de mejorar tu rutina de piel, buscas en internet y te aparecen listas larguísimas con nombres cada vez más extraños que te motivan a llevar tu rutina a un paso a paso extenso con el uso de varios productos.

Sin tener en cuenta que, el mercado muchas veces nos presiona para que la rutina de cuidado de la piel de día y de noche sean completamente opuestas (y claramente con productos distintos).

El objetivo del Skincare Diet o Smart Skin es optimizar nuestra rutina de piel solo con los productos indispensables y necesarios según las necesidades de cada piel.  También busca lograr una mejor absorción de los productos, evitando capas y capas de componentes que en muchas ocasiones no suman ni aportan una diferencia importante a corto plazo.

Tener una rutina concreta y simple permitirá que podamos cumplirla a cabalidad y así ver resultados positivos a un mediano y largo plazo.

Ten presente que el cuidado de la piel es como el gimnasio, para ver resultados necesitas disciplina, de tal manera que se convierte en parte de tu día a día y de tu rutina.

De igual forma esta tendencia está orientada a proclamar también el uso limitado de productos de maquillaje para construir un look completo:

Usar la base como corrector y primer de ojos. El rubor como sombra y el lápiz de ojos como lápiz de cejas. ¿Te imaginas una cosmetiquera ligera con 5 productos que te sirvan para todo?

 Lo único que necesitas es:

  1. Un producto en crema de un tono muy similar al color de tu piel
  2. Lápiz café mate
  3. Rubor satinado en tono salmón
  4. Polvo translúcido
  5. Pestañina a prueba de agua 

 

El Smar Skin te propone 3 simples pasos con productos 100% confiables que muchas veces hacen parte de líneas dermatológicas especializadas: Limpieza, humectación y protección. Sin embargo si tratas tu piel por alguna condición especial y dejas de hacerlo con seguridad volverán los síntomas molestos. Así que la magia en este caso la hace un especialista que pueda guiar tu rutina según las necesidades puntuales.

a. Limpieza: Solo necesitas agua y un jabón especial para el rostro. Si estás acostumbrada a maquillarte, te recomendamos hacer este paso de limpieza en dos pasos o en una doble limpieza. Primero quitando la suciedad con agua micelar, toallas desmaquillantes o limpiadores en disco de algodón y luego pasando al agua y jabón para remover a profundidad.

b. Humectación: Según tu necesidad (es decir tu según tu tipo de piel) elegirás entre textura en crema, en gel o en emulsión. Asegúrate que sea un producto de buena calidad para que solo con este paso alimentes la piel y le des la vitalidad que necesita para el día.

  • Si tu piel es normal a seca, busca productos con ácido hialurónico.
  • Si tu piel es normal a grasa, productos con vitamina C y antioxidantes que funcionan muy bien.

c. Protección: Este es el mejor secreto para una piel joven. Un buen protector solar hace la diferencia a un mediano plazo. No basta solo con aplicarlo. La cantidad y la frecuencia de aplicación es vital. Usa media cucharadita de postre para el rostro y el cuello y vuelve a aplicar la misma cantidad cada 4 a 5 horas para que tu barrera de protección sea realmente alta.

Dale a tu piel solo lo que necesita, realiza compras inteligentes y date la oportunidad de ver resultados óptimos con muy pocos pasos.

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