Cuando decidimos una profesión lo hacemos con el pleno convencimiento de querer ser los mejores, de querer que nuestro trabajo se destaque y usar este nuevo saber como puente para lograr nuestra realización personal y profesional. 

Estudiar maquillaje y ser un buen maquillador no implica solamente maquillar muy bien, ese en realidad es nuestro deber.

Para que el trabajo hable por ti y se convierta en un gran voz a voz, no se logra solo maquillando bien. En nuestro medio hay maquilladores excelentes, que dominan perfectamente la técnica,  pero desarrollan la magia suficiente para dejar huella en su cliente e inspirarlos por medio de la belleza.

Cuando un cliente requiere un servicio de maquillaje no solo lo hace porque tiene un evento. Un cliente no busca un taller de automaquillaje por que quiere aprenderse a maquillar.
La persona busca a un maquillador porque quiere subir su autoestima, sentirse hermosa, única, admirada por sus amigos, familia o compañeros de trabajo. Busca resaltar y ser elogiada.

Cuando como maquilladores entendemos eso, aportamos valor y nuestro servicio va más allá de maquillar bien y bonito.

Te compartimos unas pautas claves que si interiorizas y analizas estamos seguros potenciarán tu talento y te ayudarán a marcar una gran diferencia en el medio: 

Se empático:

Siempre ponte en los zapatos del cliente y busca que tus respuestas cuando te escribe por alguna red social sea lo más cordial y respetuosa posible. 

Se organizado:

Dedica tu tiempo a seguir creciendo como profesional. Ayúdate de la lectura para empaparte de nuevo conocimiento, para conocer datos importantes que te ayuden a validar y a justificar tus ideas.

Se curioso:

Hay muchos temas que pueden aportar muchísimo valor a nuestra profesión y que logran darle al perfil profesional una aura nueva y diferenciada. Busca libros, videos y mentores que te ayuden a estar estudiando de forma constante. Temas como: marketing digital, psicología del consumidor, lenguaje verbal y no verbal, finanzas personales y para emprendedores, técnicas de persuasión, morfopsicología, dermatología, cuidado de piel, etc. 

Se exigente:

Nuestro arte es de práctica, de equivocarnos y volverlo a intentar, de perfeccionar y hasta de crear nuestras propias técnicas. Exígete todos los días para crear una forma de solucionar lo que se te dificulta, de encontrar fuentes de inspiración nuevas y de practicar una y otra vez hasta lograrlo. 

Se fiel a tu filosofía de belleza.

Es válido y necesario sentirnos inspirados, pero no olvides tu foco, defiende lo que te gusta, lo que sientes que funciona y evita lo que definitivamente no te hace sentir cómodo.

Esperamos te sirvan todas nuestras recomendaciones. ¿Qué otro aspecto crees que es importante? Compártelo en los comentarios.

Autor:

Violeta Martínez

@violetudamar

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